En este segmento de Una de Cal nos metemos en el mapa electoral de América Latina que sigue mostrando transformaciones profundas y un marcado escenario de polarización.
La analista internacional Alejandra Conti habló con el programa Decisión que emite CPTV, y desglosó las claves que explican las ajustadas definiciones y el crecimiento de la derecha en los últimos comicios regionales de Colombia, Perú y el panorama de cara a las elecciones en Brasil.
Colombia y la urgencia de seguridad
El triunfo electoral de la derecha en Colombia responde, según la analista, a una profunda fatiga social. Conti señala que el actual presidente, Gustavo Petro, ha enfrentado dificultades con su plan de «Paz Total» en un contexto donde persisten grupos armados y organizaciones ligadas al narcotráfico que copan localidades de manera violenta. Ante este escenario, la ciudadanía buscó una opción radicalmente opuesta a la gestión vigente. La analista traza además un claro paralelismo estético e ideológico entre el nuevo mandatario electo colombiano y figuras como Nayib Bukele, Donald Trump y Javier Milei, reflejado en promesas como la construcción de megacárceles y el discurso en contra de la clase política tradicional.
Perú y la extrema inestabilidad
En el caso peruano, el ajustado conteo que dejó a Keiko Fujimori en una posición favorable —con diferencias de apenas milésimas y unos 40,000 votos— muestra a una sociedad fragmentada en proporciones iguales. Aunque en Perú existe un fuerte «antifujimorismo» histórico, las últimas dos opciones en pugna representaban posturas extremas. Conti puntualiza que la demanda central del votante peruano pasa hoy más por la estabilidad política y la seguridad que por lo estrictamente económico, dado que el Banco Central de Perú conserva una sólida autonomía técnica. En este contexto, el voto de los peruanos en el extranjero cobró una relevancia decisiva debido a lo estrecho de los márgenes.
¿Influencia de Milei o clima de época?
Al ser consultada sobre si este avance de la derecha continental se le puede atribuir a un efecto «contagio» o influencia directa del presidente argentino Javier Milei, la analista se mostró escéptica. Considera que se trata de un «clima de época» a nivel mundial con ideas que circulaban mucho antes de su llegada al poder. «La gente se harta de padecer siempre lo mismo y busca respuestas en los extremos», explicó.