La historia de Federico comenzó a generar repercusión en Córdoba luego de que su familia difundiera un pedido de ayuda para que pueda seguir trabajando tras la implementación del nuevo sistema de estacionamiento y control urbano de la ciudad.

Durante unos 30 años trabajó cuidando motos en la esquina de Rivadavia y 25 de Mayo, en pleno centro cordobés. Según relató su hermana Belén, esa actividad representaba mucho más que un ingreso económico.

“Para él ese trabajo es su forma de salir de casa, sociabilizar, sentirse útil y ganarse su propio dinero”, explicó la mujer en una publicación difundida en redes sociales.

La familia señaló que Federico quedó excluido del nuevo esquema impulsado por la Municipalidad de Córdoba porque ahora se exige estar registrado y utilizar una aplicación desde el celular, algo que no puede realizar debido a su discapacidad.

Además, advirtieron que la situación podría afectar seriamente su salud emocional. Según contaron, durante la pandemia atravesó una fuerte depresión al permanecer aislado y ahora temen que volver a quedarse sin actividad laboral provoque nuevamente un deterioro anímico.

“No buscamos un favor, sino una oportunidad adaptada a sus capacidades”, expresaron en el pedido dirigido a autoridades municipales y provinciales, donde solicitaron que se evalúe un permiso especial o la posibilidad de incorporarlo a un taller protegido.

El caso aparece en medio de la puesta en marcha del nuevo sistema oficial de estacionamiento medido de Córdoba, que comenzará a funcionar desde el 26 de mayo con controladores capacitados y registrados por el municipio.