Ulises Bueno cumplió su promesa y pedaleó este lunes hasta el Santuario de la Virgen de Lourdes en Alta Gracia. La historia detrás de la travesía nació en un momento de pura tensión futbolística. Cuando el Pirata caía por 2 a 1 ante el Millonario, los nervios invadieron al cantante, quien decidió encomendarse a la Virgen: si Belgrano daba vuelta el partido, él viajaría en bicicleta a agradecerle. El milagro deportivo ocurrió, y «El Barba» no dudó en cumplir.
La travesía sobre dos ruedas comenzó temprano desde el nudo vial de El Tropezón, en la ciudad de Córdoba. Lo que iba a ser un viaje personal rápidamente se transformó en una fiesta popular: amigos, fanáticos del cuarteto e hinchas celestes se acoplaron a la movida para acompañar al ídolo en el exigente recorrido.
Vestido con calzas de ciclismo y la camiseta alternativa de Belgrano, Ulises completó los kilómetros que separan la capital cordobesa de la Ciudad del Tajamar.
Pasadas las cinco de la tarde, la caravana hizo su ingreso al predio de la Virgen de Lourdes. Al llegar frente a la imagen, la adrenalina del viaje dio paso a una profunda emotividad. Rodeado por el aliento de los piratas que se habían convocado en el lugar, el cantante no pudo contener la emoción y se quebró en un llanto desconsolado. «Mi hermano estaría muy feliz»; alcanzó a decir Ulises conmovido, recordando al inolvidable Rodrigo Bueno en medio del festejo.
Una vez más, el fútbol, el cuarteto y la fe se fusionaron en una postal bien cordobesa para celebrar un triunfo que ya quedó en la historia del club de Alberdi.
