La reciente elección de autoridades en la Comunidad Regional Punilla generó fuertes réplicas políticas en el departamento y avivó la interna peronista. En las últimas horas, el intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, formalizó la presentación de un proyecto de ordenanza ante el Concejo Deliberante para retirar a la ciudad del ente regional y derogar el marco normativo que la vinculaba a esa estructura desde el año 2005.
La iniciativa ingresó formalmente para la sesión ordinaria de este jueves 28 de mayo. Si el oficialismo consigue los consensos necesarios con la oposición, podría tratarse sobre tablas para su aprobación inmediata. En caso contrario, el texto pasará a debate en comisión, abriendo una nueva instancia de discusión legislativa.
La decisión había sido adelantada por el propio Cardinali a EL DIARIO y terminó de cristalizarse luego que el jefe comunal de Mayú Sumaj, Fabián Flores, haya sido electo en la presidencia de la Comunidad Regional en reemplazo del saliente Fabricio Díaz, en el marco de una votación influenciada fuertemente por el ex senador Carlos Caserio.
El intendente coscoíno no logró los consensos necesarios para hacerse con el cargo y decidió «patear el tablero». Más allá de las lecturas que se hacen desde uno y otro sector, el intendente esgrimió que su objetivo verdadero era «introducir reformas en el funcionamiento» del organismo regional.
Los fundamentos de Cosquín: costos elevados y falta de beneficios
A través del proyecto ingresado al Concejo Deliberante, Cardinali expresó que se busca «dejar sin efecto la integración de la Municipalidad de la Ciudad de Cosquín a la Comunidad Regional del Departamento Punilla». En sus argumentos centrales, el texto cuestiona de forma tajante la utilidad de pertenecer al ente. El Ejecutivo sostiene que, a casi dos décadas de su integración, el balance de costo-beneficio demuestra que el estamento «no reporta avances concretos para la ciudad».
Pero además, el punto más conflictivo apunta a los fondos económicos que el municipio aporta mensualmente a la Comunidad Regional Punilla mediante detracciones en la coparticipación provincial. La gestión de Cardinali argumenta que es «oportuno y conveniente recuperar esos dineros públicos» para volcarlos de manera directa al mejoramiento de los servicios municipales.
Hacia una nueva alianza en el departamento
Lejos de tratarse de un portazo aislado, la jugada institucional de Cardinali esconde el inicio de una nueva estrategia territorial en Punilla. Fuentes cercanas al mandatario coscoíno admitieron que la intención es tender puentes con otros intendentes y jefes comunales que también miran de reojo o se encuentran fuera de la Comunidad Regional.