El Indio dice que ya no puede cumplir hazañas que prometió. Pero el gran secreto de Patricio Rey es que el milagro siempre fue y sigue siendo colectivo. Este sábado, los Fundamentalistas lo demostraron otra vez.
Eran las primeras horas de la tarde cuando Jesús María ya hervía. Un día nublado y frío de mayo que no frenó ni un poquito los festejos, el encuentro, los asados, las tribus. Toda la previa que los seguidores disfrutan, porque el acontecimiento empieza mucho antes que el concierto. Días y semanas antes. El municipio de Jesús María, esta vez, organizó nuevamente un operativo de contención que incluyó un festival de bandas en la previa.
Tres horas de show. Una vez más, los Fundamentalistas del Aire Acondicionado volvieron a Jesús María con 35 mil almas enfrente. La mística, el amor por el Indio Solari está intacto. Días atrás la UBA le otorgó el Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su obra musical para la cultura argentina. A pesar de que hace años abandonó el escenario, está presente con su banda, que nos anuncia que él está mirándonos esa noche. Junto a las y los miles y miles que siguen la transmisión en vivo por la web para quebrar la frialdad y la crueldad de estos tiempos, romper esa barrera y derramar las copas.
El arte del Indio abunda. Los Fundamentalistas cumplen con los clásicos, renuevan siempre el repertorio y hasta sorprenden con nuevas versiones. Siempre fieles a estos años de tanta música.
El público, eternamente agradecido, lo homenajea, lo baila, lo canta. La gente se encuentra, se abraza, sigue disfrutando del pogo más grande del mundo y suma nuevas edades: generaciones que nunca lo vieron al Indio en vivo, y que cantan graciosamente “Vamo lo Redó”. Siempre habrá una chica, en el campo, alimentando su expectativa, diciéndole a su amiga: “Mira si aparece el Indio… Córdoba se lo merece…”.

El concierto arrancó con “El que la seca la llena”, entonada por el Indio virtual. Y la noche no tardó en meterse de lleno en el viejo cancionero de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Porque el recorrido fue generoso y desordenado, como debe ser: “Toxi taxi”, “Fusilados por la cruz roja” y “Salando las heridas” sacudieron desde La mosca y la sopa, mientras que “Etiqueta negra” y “Yo canibal” representaron a Lobo suelto, cordero atado. Hubo un bloque denso y emocionante con tres joyas de Oktubre —“Ya nadie va a escuchar tu remera”, “Preso en mi ciudad” y el cierre inapelable con “Jijiji”— que hizo saltar a todos. De Luzbelito sonaron “Juguetes perdidos” y esa dupla perfecta que es “Mariposa Pontiac/Verte feliz”. Y el público también recibió con euforia las dos inéditas de los Redondos: “De estos polvos, futuros lodos” y “Mi Genio amor”, que asomaron como regalos para los más vigilantes.
Del lado del Indio solista, El tesoro de los inocentes aportó varios momentos altos: “Nike es la cultura”, “La piba del Blockbuster”, “El tesoro de los inocentes”, el desgarrado “To beef or not to beef” y el “Adieu! bye bye! aufwiedersehen!”. Desde Porco Rex llegaron “Por qué será que dios no me quiere”, “Sopa de lágrimas”, “El charro chino” y el hipnótico “Flight 956”. También sonaron “Vino Mariani” (de El perfume de la tempestad) y “Había una vez” (de Pajaritos, bravos muchachitos). La fiesta incluyó, además, clásicos y no tanto como “El infierno está encantador esta noche”, “Rato molhado”, “Una piba con la remera de Greenpeace”, “Unos pocos peligros sensatos”, “Todo preso es político” (proyectando en video el balcón de San José 1111) y “Todo un palo”, mezclando todas las etapas de esta gran obra.
Para el cierre, el público sabe: se largan los primeros acordes de “Jijiji” y se viene el pogo de despedida, el más grande, donde lo damos todo para después salir llenos de energía. Tres horas de show, más de treinta himnos, y la sensación de que el Indio quizá tiene razón: ya no puede cumplir hazañas que prometió. Pero el gran secreto de Patricio Rey es que acá la hazaña sigue siendo colectiva.
El año pasado, LFDAA cerraron un gran año con dos fechas en La Plata para celebrar sus 20 años como banda. Este año van sumando: a esta de Córdoba le seguirán Comodoro Rivadavia bien al sur, y Tucumán en el mes de octubre. Y allí iremos cantando…