En una doble definición en shoot-out, el equipo femenino venció a Dinamarca y conquistó su primer título Mundial, mientras que los varones superaron al bicampeón Croacia para quedarse con el bronce. Un hito que corona años de trabajo, sacrificio y crecimiento del beach handball argentino.
La arena del lago Jarun, en Zagreb, fue testigo de una gesta que el beach handball argentino no olvidará. No es todos los días que un país sube por duplicado al podio de un Mundial. Pero Argentina, con sus dos Selecciones, lo logró. Y no fue casualidad: fue el resultado de años de trabajo silencioso, de procesos sostenidos, de sacrificios que pocos ven y de una convicción que las Kamikazes y los varones supieron mantener aun cuando los resultados no acompañaban.

El sábado 28 de junio quedará grabado en la memoria del deporte nacional. Porque mientras el fútbol acaparaba las miradas, en una cancha de arena en Croacia, el beach handball argentino escribía su propia página dorada. Las Kamikazes, con su estilo vibrante y su experiencia a cuestas, se consagraron campeonas del mundo por primera vez al vencer a Dinamarca en una definición por shoot-out. Y los varones, con el corazón en la mano y una remontada agónica, le ganaron al bicampeón mundial y local, Croacia, para subirse al podio por primera vez en su historia.
El oro que corona un proceso
Las chicas no llegaron a Zagreb de casualidad. Venían de ser subcampeonas en Chengdu 2024, de ganar los World Games Chengdu 2025 y el Sur-Centro Rosario 2026. La trifecta estaba al alcance, y ellas lo sabían. Con Leticia Brunati al mando, las Kamikazes demostraron todo su potencial desde el inicio del primer set ante Dinamarca. Buen manejo de pelota de Florencia Gallo, efectividad de Gisella Bonomi —goleadora del partido con 18 tantos—, atajadas de Constanza Suárez y bloqueos de Giuliana Gamba y Delfina Gratti. Un 20-14 en el primer set que parecía encaminar la definición.
Pero Dinamarca no se rindió. En el segundo set, una merma en la efectividad argentina y un gran rendimiento de la arquera danesa Ditte Folden Vind inclinaron la balanza: 27-14 para las europeas. Todo se definía en los shoot-out. Y ahí, en ese momento de presión máxima, apareció la jerarquía de las Kamikazes. Como en la definición de los World Games 2025, Alma Molina se hizo enorme: atoró a las lanzadoras danesas en dos shoot-out, tapó otro y Argentina, que solo falló un lanzamiento, se lo llevó 6-2. Grito de campeón mundial.

«Muchos dijeron que no éramos campeonas del mundo cuando ganamos los World Games, así que nos propusimos ser campeonas del mundo hoy, eso nos motivó», declaró una emocionada Brunati. Zoe Turnes, elegida MVP del torneo, agregó: «No me salen ni las lágrimas, es euforia pura. Son muchos meses de esfuerzo y de trabajo, hay un grupo humano atrás. Somos 30 pibas que se matan todos los días».
El bronce de los que nunca se rinden
La historia masculina es, si se quiere, aún más emotiva. Argentina llegaba a Zagreb con el octavo puesto de 2024 como mejor registro histórico. Nadie esperaba una medalla. Pero el equipo de Sebastián Ferraro soñó, trabajó y peleó cada balón como si fuera el último.
El partido por el bronce ante Croacia fue un duelo de titanes. El primer set se definió por gol de oro a favor de los locales (17-16), en un final agónico. Argentina no bajó los brazos. En el segundo set, Ferraro movió el banco, encontró variantes con Juan Bautista Dirr, Santino Sposito y fundamentalmente Lucas Coronel en el centro, y se llevó el set 18-16. Todo se definía en los shoot-out. Y ahí, con el envión anímico, Santiago Vidondo sacó una falta en un lanzamiento croata, Argentina no falló en los suyos y se quedó con la victoria 9-8 con un gol final de Francisco Muller. Bronce histórico.

«Desde que empecé a trabajar con los adultos en 2019 soñaba un momento así. Coronar con una medalla hoy es el premio a mucho trabajo», dijo Ferraro. Vidondo, con la voz quebrada, resumió el sentimiento de todo un equipo: «Creo que hoy el deporte y el beach handball es un poco más justo porque le da premio al que trabaja, a un equipo que hace mucho lo viene buscando. Cuando se hace las cosas bien, todo llega».
Un reconocimiento que trasciende las medallas
Además del oro y el bronce, Argentina tuvo presencia en los equipos ideales elegidos por la IHF. Zoe Turnes fue la MVP del torneo, Alma Molina la mejor defensora. En varones, Nahuel Baptista fue elegido como mejor lateral izquierdo y Lucas Coronel el mejor especialista. Estos reconocimientos individuales son el reflejo de un trabajo colectivo que viene dando frutos.
Este doble podio no es un hecho aislado. Es la culminación de un proceso que empezó hace años, con menos recursos, menos visibilidad y mucho más sacrificio. Es el premio a un deporte que crece a pulmón, a entrenadores que creen en sus jugadores y a jugadores que creen en sus compañeros.
Mientras el mundo miraba a las estrellas del fútbol, en Zagreb, la arena se tiñó de celeste y blanco. Y esa victoria, la de dos selecciones que se negaron a rendirse, es también la victoria de un deporte que, con trabajo y pasión, se gana un lugar en la historia.
Redacción Diario de Punilla – Sección Deportes
Fuente: IHF Beach Handball World Championship / Campeonato Mundial de Balonmano Playa IHF, Zagreb, Croacia, 28.06.2026., crédito Fotos © Jozo Cabraja/ kolektiff