En medio de la euforia por la obtención del título del Torneo Apertura, el plantel «pirata» detuvo el colectivo de la caravana sobre la Avenida Circunvalación para dejarle una picante cargada a su tradicional rival. El Mundo Belgrano no duerme y la fiesta no tiene fin. Tras la histórica consagración, los festejos de este lunes paralizaron por completo a la ciudad de Córdoba.
El momento de mayor voltaje folclórico de la caravana de los campeones ocurrió al pasar por «territorio enemigo».
Al llegar a la altura del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) Amadeo Nuccetelli, el predio que Talleres posee a la vera de la Circunvalación, el colectivo descapotable que trasladaba al plantel detuvo su marcha de manera imprevista. ¿El motivo? Una gastada con el sello del fútbol cordobés.
Los futbolistas «piratas» sacaron a relucir un muñeco de una gallina vestido con la camiseta de la «T». Ante la mirada y los aplausos de los miles de hinchas que custodiaban el micro, el plantel armó una improvisada pirámide humana. Uno de los futbolistas que viene de ser héroe en el Mario Alberto Kempes se estiró lo suficiente para colgar el muñeco en un puente peatonal (curiosamente pintado con los colores azul y blanco).
Mientras la «gallina» quedaba suspendida en el puente, la marea celeste que acompañaba la caravana estalló en cánticos dedicados al «Matador», sumándole pimienta a los festejos por una de las páginas doradas del deporte de la provincia.
La jornada estuvo cargada de mística. Horas antes de la caravana del plantel, el cantante Ulises Bueno ya había acaparado las miradas al cumplir su promesa de campeón: pedalear en bicicleta desde la capital cordobesa hasta la ciudad de Alta Gracia, vistiendo la camiseta del club de sus amores.