La desesperación crece en Córdoba mientras las horas corren. Agostina Vega, de tan solo 14 años, lleva tres días desaparecida y la investigación penal ingresó en una fase crítica. Entre hipótesis cruzadas, antenas de telefonía y marchas vecinales, la fiscalía liderada por Raúl Garzón trabaja a contrarreloj. Hoy, los cañones de la familia apuntan hacia una dirección concreta: el entorno de la última persona que la vio con vida.

El misterio comenzó la noche del sábado 23 de mayo, alrededor de las 22:30 horas. Agostina salió de la casa de su madre en barrio General Mosconi. Tomó un remís que la trasladó hasta la intersección de Fragueiro y Juan del Campillo, en barrio Cofico.

Allí la esperaba un hombre de 32 años, conocido de su madre. Según la declaración de este testigo, la adolescente caminó una cuadra y, en el tramo de Juan del Campillo entre Urquiza y Avellaneda, se subió a un Volkswagen Gol de color rojo. Desde ese instante, el rastro de la menor se volvió completamente invisible.

La versión del auto rojo no termina de convencer a los investigadores ni a la querella. El padre de Agostina, Gabriel Vega, se constituyó formalmente como querellante con el patrocinio de los abogados Fernanda Alaniz y Gino Torreani. La mira está puesta sobre el hombre de 32 años. «Insistimos en esta persona que además tiene antecedentes por privación ilegítima de la libertad contra una expareja»; reveló con dureza la abogada Alaniz en diálogo con El Doce.

Para los representantes legales del padre, el vínculo entre este adulto y la menor enciende todas las alarmas: «Le ha dado mucha información que al padre le alarma y le sorprende. Si tiene algún tipo de vínculo, es extraño que la deje ir en medio de la noche a un lugar desconocido»; argumentó la letrada.

Por su parte, la madre de la adolescente también se sumó a la causa con el asesoramiento del abogado Gustavo Vaca, logrando que ambos progenitores —pese a estar separados— unifiquen fuerzas y trabajen en conjunto con la Justicia.

Desde la noche del sábado, el teléfono de Agostina está apagado o fuera de área. No entran llamadas y los mensajes de WhatsApp quedan con un solo tilde. Actualmente, la fiscalía se apoya en dos herramientas tecnológicas clave para destrabar el caso: peritos informáticos intentan rastrear los últimos rebotes del celular de Agostina en las antenas de la zona para marcar su ruta exacta. Además, se ordenó un rastrillaje intensivo de domos policiales y cámaras de seguridad privadas en barrio Cofico para constatar si el Volkswagen Gol rojo existió y, de ser así, registrar su patente.

La causa ya trascendió las fronteras de la provincia y la ONG Missing Children Argentina sumó la imagen de Agostina a su red nacional de búsqueda. Mientras tanto, el dolor se mudó a las calles. Familiares, amigos y vecinos se autoconvocaron en la esquina de Alem y Rancagua para exigir la inmediata aparición de la adolescente cordobesa.