Bogotá. Las elecciones presidenciales celebradas ayer en Colombia arrojaron como resultado la necesidad de dirimir la jefatura del Estado en una segunda vuelta electoral. El candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, representante del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo la primera minoría, pero no alcanzó el umbral del 50 % más uno de los votos válidos necesarios para consagrarse en primera instancia.
Según los cómputos oficiales difundidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil, con un escrutinio superior al 99 % de las mesas de votación, De la Espriella consolidó un total de 10.342.932 sufragios. En el segundo lugar se posicionó el candidato Iván Cepeda, referente de la coalición de izquierda Pacto Histórico, quien cosechó 9.677.533 votos y competirá de manera directa en el balotaje definitivo.
El tercer puesto de la contienda general fue para la senadora Paloma Valencia, dirigente del partido de derecha Centro Democrático, quien acumuló 1.637.134 votos. El escenario electoral se completó con las postulaciones de la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López; el exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo; el exsenador Roy Barreras; y el dirigente de derecha Miguel Uribe Londoño. Uribe Londoño es padre del excandidato Miguel Uribe Turbay, quien falleció el 11 de agosto de 2025 tras las secuelas de un atentado perpetrado dos meses antes en la capital colombiana.
También formaron parte de la oferta electoral en las tarjetas de votación los aspirantes Raúl Santiago Botero, Sondra Mccollins, Gustavo Matamoros y Mauricio Lizcano, exministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones del gobierno del actual mandatario Gustavo Petro.
El Ministerio de Defensa de la República de Colombia reportó que la jornada electoral se desarrolló bajo condiciones de normalidad y calma en todo el territorio nacional. El despliegue de seguridad estuvo encuadrado en la estrategia oficial denominada “Plan Democracia”, que movilizó a más de 400.000 efectivos de las distintas agencias de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. El proceso institucional contó además con la veeduría internacional de más de veinte organizaciones sectoriales y la presencia de 1.500 observadores extranjeros acreditados.