La Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos repudió los ejercicios militares conjuntos entre el Ejército Argentino y fuerzas de Estados Unidos en el predio de La Calera. Los organismos denuncian que las maniobras se realizan en un territorio donde aún se buscan restos de víctimas del terrorismo de Estado.

Mientras en Córdoba aún resuenan los ecos de la dictadura y continúan las tareas de búsqueda e identificación de personas desaparecidas, el Gobierno nacional decidió abrir las puertas a una presencia que para muchos resulta insoportable: tropas de Estados Unidos realizando ejercicios militares en el predio de La Calera. La Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba no tardó en reaccionar y calificó la iniciativa como «una provocación intolerable».

El organismo, que agrupa a las principales organizaciones de derechos humanos de la provincia, emitió un duro comunicado en el que rechaza los ejercicios militares conjuntos anunciados entre el Ejército Argentino y fuerzas armadas de Estados Unidos. Las maniobras, que incluyen prácticas de preparación operativa, asistencia en emergencias y ejercicios tácticos, se desarrollarán en la Reserva Natural de la Defensa La Calera, un sitio que, paradójicamente, es objeto de tareas de búsqueda de víctimas del terrorismo de Estado.

Profanación de sitios de memoria

El primer eje del rechazo de la Mesa es contundente: las maniobras implican una «profanación de los sitios de memoria». Los ejercicios militares requieren excavaciones y remoción de suelo en un terreno donde aún se realizan tareas de búsqueda e identificación de restos de desaparecidos. En un contexto reciente marcado por la aparición de restos humanos de víctimas de la dictadura en el predio de La Perla, la presencia de tropas extranjeras removiendo tierra es, para los organismos, un acto de una brutalidad simbólica inaceptable.

«Intentan ensayar la guerra donde debemos sembrar memoria», señala el comunicado. La frase resume el sentimiento de una comunidad que, después de décadas de lucha, ve con estupor cómo el Estado argentino permite que fuerzas extranjeras realicen maniobras en lugares sagrados para la memoria colectiva.

Una afrenta a la soberanía nacional

El segundo eje del rechazo tiene que ver con la fecha elegida y el signado geopolítico de la medida. Las maniobras coinciden con el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, una jornada de profundo contenido patriótico y de reclamo soberano. Para la Mesa, la presencia de tropas estadounidenses en territorio argentino en esa fecha constituye una afrenta a la soberanía nacional.

Además, el comunicado recuerda el rol histórico de Estados Unidos en el apoyo a regímenes dictatoriales en América latina durante el siglo XX. La Doctrina de Seguridad Nacional, impulsada desde Washington, fue el marco ideológico que justificó el terrorismo de Estado en el Cono Sur. Que hoy, en pleno siglo XXI, tropas de ese mismo país realicen ejercicios militares en sitios donde la dictadura asesinó y desapareció personas es, para los organismos, una provocación que interpela a toda la sociedad.

Un llamado a la movilización

La Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos no se limitó a repudiar. También lanzó un llamado a la ciudadanía a mantenerse movilizada en defensa de los derechos humanos y la memoria colectiva. «Los procesos de búsqueda, identificación y reparación requieren respeto, sensibilidad y compromiso democrático», remarcaron desde la organización, que consideró que cualquier acción que banalice esas tareas resulta incompatible con la necesidad de esclarecer los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado.

El comunicado también rechazó la incorporación de Argentina a las lógicas bélicas del imperialismo norteamericano, una decisión que, según los organismos, el Gobierno nacional ha impulsado sin debate ni consenso social.

La provincia de Córdoba atraviesa, según la Mesa, un momento de «conmoción y alerta» mientras continúan las investigaciones en la Reserva Natural de la Defensa La Calera. Las tareas de búsqueda e identificación de restos de víctimas de la dictadura son una herida abierta que aún no cicatriza. En ese contexto, la presencia de tropas extranjeras realizando maniobras militares es vista como una interrupción violenta de un proceso que debería ser sagrado.

Un gobierno que elige malas compañías

La decisión del Gobierno nacional de permitir estas maniobras conjuntas con Estados Unidos no es un hecho aislado. Se inscribe en una política de alineamiento automático con Washington que ha caracterizado a la gestión de Javier Milei. Desde el acercamiento al Fondo Monetario Internacional hasta el apoyo a posiciones geopolíticas que contradicen la tradición latinoamericanista argentina, el actual gobierno parece dispuesto a pagar cualquier precio por mantenerse en la órbita de Estados Unidos.

Pero hay costos que no deberían pagarse. Y uno de ellos es la profanación de los sitios de memoria. Por eso, los organismos de derechos humanos de Córdoba se plantan y dicen «basta». Porque la memoria no se negocia, y los muertos de la dictadura merecen respeto, no tanques extranjeros removiendo la tierra donde aún esperan ser identificados.

Redacción Diario de Punilla
Fuente: La Nueva Mañana (LM Diario) / Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba