En una jornada impulsada por Roche, hematólogos y referentes de todo el país analizaron los avances terapéuticos y los obstáculos para un diagnóstico equitativo. La construcción de redes provinciales y la generación de datos locales se destacaron como ejes prioritarios para reducir las brechas en el tratamiento de esta enfermedad poco frecuente.

En el marco de una creciente necesidad de homogeneizar criterios clínicos y descentralizar el conocimiento médico, se llevó a cabo el pasado miércoles en la ciudad de Córdoba un encuentro de actualización sobre hemofilia, una enfermedad hereditaria vinculada a la coagulación sanguínea que, aunque de baja prevalencia, exige intervenciones altamente especializadas y un seguimiento multidisciplinario.

La jornada, organizada por la farmacéutica Roche, reunió a hematólogos y profesionales de la salud de distintas regiones del país con el objetivo de fortalecer el intercambio científico y potenciar el rol de los referentes locales en un contexto donde el acceso al diagnóstico y tratamiento oportuno sigue siendo heterogéneo.

¿Qué es la hemofilia y por qué requiere actualización constante?

Para comprender la magnitud del desafío clínico, es preciso distinguir que las personas con hemofilia no sangran más rápido que el resto, sino que pueden hacerlo durante un período más prolongado debido a una deficiencia en los factores de coagulación (proteínas esenciales para detener una hemorragia). Las manifestaciones incluyen hematomas espontáneos, hemartrosis (hemorragias en rodillas, codos y tobillos), sangrados internos sin causa aparente y episodios prolongados tras extracciones dentales o cirugías.

Si bien los avances en terapias de reemplazo y profilaxis han transformado el pronóstico en las últimas décadas, el impacto en la calidad de vida sigue siendo significativo, especialmente en regiones donde la distancia a centros especializados o la falta de actualización médica retrasan el diagnóstico y la instauración de tratamientos preventivos.

El desafío de la equidad territorial

Uno de los principales obstáculos que persisten en Argentina es lograr una atención equitativa en todo el territorio. Si bien existen centros de excelencia en grandes urbes, el fortalecimiento de redes provinciales resulta fundamental para acercar el conocimiento y mejorar la capacidad de respuesta en cada región. En este sentido, Córdoba ocupa un lugar estratégico por su ubicación geográfica y por la trayectoria de sus profesionales y centros de referencia en hematología.

“El abordaje de la hemofilia evolucionó muy significativamente en los últimos años, y eso requiere que el conocimiento médico se actualice de forma constante. Generar espacios de intercambio en distintas provincias permite promover una descentralización de la salud”, señaló la Dra. Laura Arias, directora médica de Roche.

La construcción de redes como pilar asistencial

Durante el encuentro, que incluyó revisiones clínicas, discusión de casos reales y análisis de avances terapéuticos, los especialistas coincidieron en que la capacitación continua y el trabajo en red son herramientas insustituibles, particularmente en el manejo de enfermedades poco frecuentes.

La Dra. María Williams (MP 28015), médica hematóloga y referente de la Agrupación Cordobesa de Hemofilia (ACHe), enfatizó: “La construcción de redes es uno de los pilares para mejorar la atención de las personas con hemofilia. Cuando el conocimiento circula y se adapta a las realidades locales, se generan mejores oportunidades de diagnóstico temprano, seguimiento adecuado y prevención de complicaciones”.

Ejes prioritarios para Córdoba

Los expertos identificaron cuatro líneas de acción clave para fortalecer la atención en la provincia:

  1. Generar datos epidemiológicos locales que permitan dimensionar con precisión la prevalencia y características de la enfermedad en Córdoba, orientando así la asignación de recursos y las políticas sanitarias.
  2. Consolidar una red regional entre instituciones y profesionales que favorezca el trabajo articulado y el flujo de experiencias.
  3. Avanzar en protocolos de tratamiento consensuados que contribuyan a estandarizar la atención y mejorar los resultados clínicos, reduciendo la variabilidad injustificada en las prácticas.
  4. Construir una visión a futuro que contemple tanto los desafíos actuales (como el acceso a factores de coagulación y la adherencia a las profilaxis) como las oportunidades que brindan las nuevas terapias (incluyendo alternativas de acción prolongada y aproximaciones de medicina personalizada).

Hacia una salud más federal

Desde Roche destacaron la importancia de acompañar el desarrollo de capacidades médicas más allá de los grandes centros urbanos. “Creemos en un modelo de salud donde el conocimiento llegue a -y se genere desde- cada rincón del país. Impulsar espacios de formación en diferentes provincias es una forma concreta de contribuir a construir un sistema de salud más equitativo, donde el lugar de residencia no condicione la calidad de atención”, agregó la Dra. Arias.

A medida que la medicina avanza hacia tratamientos cada vez más innovadores y personalizados, la actualización profesional continua se vuelve un requisito ético ineludible. En enfermedades como la hemofilia, donde cada intervención oportuna puede prevenir una discapacidad permanente, el acceso a información actualizada y el trabajo en red no son un lujo: son una necesidad clínica.

En ese camino, encuentros como el realizado en Córdoba fortalecen el conocimiento médico y reflejan una tendencia más amplia: la de construir una salud federal, donde las provincias sean protagonistas activas en la generación y difusión de buenas prácticas.

Redacción Diario de Punilla – Sección Salud
Fuentes: Jornada médica del 4 de mayo de 2026 / Declaraciones de la Dra. Laura Arias (Roche) y la Dra. María Williams (ACHe) / Documentación científica sobre hemofilia.