La magia del Mundial llegó al Instituto García Ferré de Villa Carlos Paz de una manera muy especial. Lejos de quedarse solamente con los partidos y la pasión por la Selección Argentina, la institución creó una experiencia donde los verdaderos protagonistas son los alumnos.
La propuesta fue preparada en secreto durante varios días para lograr el efecto sorpresa. La directora del establecimiento, Mariela Mezza, contó que la reacción de los chicos y las familias superó las expectativas.
«Todos estuvieron muy entusiasmados porque fue algo sorpresivo. Las familias fueron parte de esto porque necesitábamos las autorizaciones para poder usar las imágenes de los chicos. Ellos no sabían exactamente para qué era la foto, pero cuando se enteraron de la propuesta quedaron muy contentos», explicó la docente.
Para lograr el álbum, el equipo directivo y docente trabajó con mucha complicidad. Las fotografías fueron tomadas dentro de las aulas sin revelar el motivo real a los estudiantes. «En nuestro colegio los chicos están acostumbrados a que el equipo directivo y las docentes circulen mucho por las aulas. Entonces, aprovechando nuestros momentos libres y con ayuda de las auxiliares, fuimos sacando las fotos de a poco. En el transcurso de una semana logramos tener la imagen de todos»; relató Meza.
El gran momento llegó cuando los alumnos fueron convocados al patio. En una jornada donde predominaban los colores celeste y blanco, con camisetas, vinchas y distintos elementos representativos de Argentina, recibieron la sorpresa.
«Los juntamos en el patio y aprovechamos también una actividad que tenían los alumnos de cuarto grado relacionada con la bandera. Queríamos unir todo lo que tenía que ver con nuestra identidad argentina y el Mundial. Después les contamos que esas fotos que les habíamos sacado eran porque iban a tener su propio álbum de figuritas y que ellos iban a ser los protagonistas», recordó.
La emoción se hizo presente cuando los chicos comenzaron a verse en las páginas del álbum, intercambiar figuritas y descubrir que cada grado tenía su propio equipo.
Pero detrás de la propuesta hay un objetivo mucho más profundo, trabajar valores y aprendizajes a través del juego. Desde la institución diseñaron una dinámica donde las figuritas también son parte de un proceso de convivencia. La directora destacó también que la iniciativa busca que los alumnos guarden un recuerdo especial de su paso por la escuela. «Siempre decimos que el colegio tiene que ser formador de recuerdos lindos. El paso por la escuela tiene que ser una experiencia linda para los chicos. Los aprendizajes vienen de por sí cuando ellos están bien emocionalmente, cuando se sienten en un lugar seguro y hacen de la escuela su propio lugar»; expresó a EL DIARIO.
Aunque este año los horarios no permiten compartir dentro de la escuela los partidos de la Selección Argentina, desde el Instituto García Ferré encontraron otra manera de vivir el espíritu mundialista, creando una experiencia que combina emoción, identidad, compañerismo y un recuerdo que los estudiantes podrán guardar durante muchos años.