Quienes transitaban por la costanera de Villa Carlos Paz o recorrían los miradores del Valle de Punilla fueron testigos de un despliegue único sobre el lago San Roque: decenas de paracaidistas descendiendo en perfecta sincronía sobre las aguas. Lejos de ser una atracción recreativa, estos impactantes operativos forman parte de los entrenamientos tácticos de la  IV Brigada Aerotransportada y de la Fuerza Aérea Argentina.

Las prácticas, orientadas a perfeccionar técnicas de infiltración y rescate en ambientes acuáticos, se convirtieron en un clásico que altera la rutina de la villa serrana y acapara todas las miradas hacia el cielo.

El despliegue militar combina tecnología de vanguardia y la destreza extrema de las fuerzas armadas. Los operativos cuentan con la imponente presencia de aviones pesados y el salto en cadena de efectivos altamente calificados, quienes caen directamente sobre el embalse. Una vez en el agua, equipos especializados como el DUAR (Departamento Unidades de Alto Riesgo), Seguridad Náutica y la Patrulla de Río coordinan de inmediato la extracción segura de cada paracaidista.

Debido a que se trata de maniobras estrictamente militares, no existe un cronograma público ni se venden entradas. Los ejercicios responden a necesidades logísticas y climáticas de las fuerzas, por lo que la sorpresa es parte del encanto.

El descenso de los uniformados ofrece una visibilidad privilegiada a lo largo de toda la costa del San Roque y las localidades vecinas, transformando una jornada de entrenamiento de defensa en un verdadero espectáculo visual.