Las sierras de Córdoba atraviesan la recta final del mes de mayo con condiciones meteorológicas estables y un ambiente típico de la temporada otoñal, aunque se anticipa un inminente cambio de clima a partir del lunes 1 de junio. A pocos días del inicio del invierno, las jornadas transcurren sin grandes sobresaltos: las mañanas y las noches se mantienen frías —aunque sin los registros extremos de semanas previas— y las tardes se presentan templadas.
Para lo que resta de la semana, se esperan temperaturas mínimas que rondarán los 12 grados y máximas de 20 grados. El rasgo distintivo de estos días será el alto porcentaje de humedad, acompañado por un aumento progresivo de la nubosidad.
Para el viernes 29 de mayo, se anuncia cielo mayormente nublado y una temperatura máxima estimada en 20 grados. En tanto, los días sábado y domingo, se consolidarán condiciones similares, caracterizadas por la escasez de sol, mañanas frescas y tardes agradables en todo el territorio provincial.
El panorama meteorológico cambiará de forma radical a partir del lunes 1 de junio, coincidiendo con el inicio del nuevo mes. Si bien se prevé un leve descenso térmico, el termómetro no registrará una caída abrupta.
De acuerdo con las proyecciones, se prevé que se registrarán precipitaciones de variada intensidad en diferentes sectores de la geografía cordobesa. Los especialistas advierten que este fenómeno presentará un comportamiento poco común para la época del año, ya que los volúmenes de agua caída podrían superar ampliamente los valores habituales de junio.