El feriado del 25 de Mayo dejó una postal inolvidable en Carlos Paz. Mientras el sol comenzaba a esconderse detrás de las sierras, cientos de vecinos y turistas aprovecharon la tarde para disfrutar del lago San Roque y de uno de los atardeceres más hermosos de este otoño.

Con temperaturas agradables y un cielo pintado de tonos anaranjados, dorados y celestes, la costanera se llenó de familias, grupos de amigos, parejas y personas que eligieron compartir mates, charlas y momentos de tranquilidad frente al agua.

Las imágenes reflejaron el espíritu de una jornada patria distinta, donde el descanso del feriado se combinó con la belleza natural que caracteriza a la ciudad. Incluso las mascotas fueron protagonistas de una tarde relajada y llena de calma.

El espejo de agua del lago San Roque volvió a convertirse en uno de los lugares más elegidos para cerrar el día, mientras el sol caía lentamente detrás de las montañas y regalaba reflejos dorados sobre el paisaje serrano.

Villa Carlos Paz vivió así un 25 de Mayo especial, con una combinación perfecta entre naturaleza, otoño y encuentro al aire libre, en una de las postales más lindas que dejó el fin de semana largo.