Padres de alumnos del establecimiento parroquial Margarita A. de Paz mantuvieron este martes una reunión con el arzobispo de Córdoba, Agustín Rossi, en medio de la preocupación por las denuncias de presuntos abusos que son investigadas por la Justicia.

Según relataron familias que participaron del encuentro y dialogaron con este medio, durante la reunión se les informó que el sacerdote denunciado será apartado de las funciones educativas dentro de la institución, que comprende jardín, primaria y secundaria. No obstante, continuará desarrollando tareas vinculadas a la parroquia mientras avance la causa judicial.

De acuerdo al testimonio de los padres, la medida fue presentada como una decisión preventiva mientras se espera cómo se desarrollan los hechos en sede judicial y hasta que exista una resolución de la Justicia.

Las familias también señalaron que durante el encuentro se explicó que actualmente no puede iniciarse un juicio canónico hasta que la Justicia ordinaria se expida sobre la investigación en curso.

Otro de los puntos abordados tuvo que ver con los comunicados difundidos en los últimos días sobre reuniones con la fiscalía. Según indicaron los padres tras la reunión, el arzobispo les manifestó que esos encuentros correspondieron a la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (JAEC) y no directamente al Arzobispado.

Asimismo, siempre de acuerdo a lo transmitido por las familias presentes, Rossi expresó que no estaba al tanto de los comunicados que habían circulado previamente sobre esas reuniones.

Hasta el momento no existe un comunicado oficial público del Arzobispado sobre lo conversado durante el encuentro con los padres.

En las últimas semanas, la causa dio un giro clave cuando, por disposición de la Fiscalía General de la Provincia, se unificaron las cuatro denuncias en una sola causa, la cual quedó bajo la órbita de la fiscal Jorgelina Gómez.