Cada seis meses el gobierno municipal hace un invento para mantener trabajadores sin sumarlos a la planta. simula un plan de formación-capacitación, que de ello tiene sólo rincones, llamado «Plan Municipal de Trabajo» . Como los teléfonos y computadoras, el programa se «refabrica» porque dejarlo fijo demostraría relación laboral encubierta. Cambian un par de palabras pero la base es la misma: renuevan el programa a varios de los becarios, pagan poco y en el concejo juegan a un «como sí», simulando que van a pedir al municipio que los montos sean mayores.
Así pasó en la última sesión donde se aprobó el programa para el periodo enero-junio de 2026. En el intercambio, y sobre la fecha de vencimiento, los concejales aprobaron el proyecto pero expresaron la necesidad de evaluar la disminución de horas del programa o bien un aumento para que el monto de hora no sea tan bajo. Pasaron seis meses. A días del vencimiento, esa promesa no entró en agenda.
Según indica el Ejecutivo, «mientras dure el periodo de práctica se otorgará a cada beneficiario del Plan Municipal de Trabajo, una asignación económica en concepto no remunerativa, bajo la condición de única y mensual, de hasta la suma de PESOS DOSCIENTOS MIL ($ 200.000.-), gozando en todos los casos de la cobertura de A.R.T. correspondiente. Dicha asignación se entregará según la evaluación que surja del informe del responsable de cada Área, donde fueron asignados los beneficiarios, pudiendo la misma ser de carácter proporcional en virtud del cumplimiento efectivo de la práctica»