Una agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) fue detenida en las últimas horas, acusada de llevar una doble vida criminal como «viuda negra». La mujer, identificada como Lucía, de 31 años, era intensamente buscada desde hacía dos meses en la zona de Quilmes.
Según consta en el expediente judicial, la sospechosa se desempeñaba de día como integrante de la fuerza federal. Sin embargo, durante las noches, utilizaba redes sociales y aplicaciones de citas para captar a hombres a los que luego entregaba y desvalijaba.
La trampa en Quilmes y el error que la delató
La clave para desarticular la organización delictiva fue la denuncia de su última víctima, un hombre de 64 años residente en la localidad bonaerense. El damnificado relató que conoció a la acusada mediante una plataforma virtual y que, tras varios días de intercambio de mensajes, pactaron una cita para el pasado 26 de abril.
La secuencia de la noche del robo quedó minuciosamente reconstruida:
La cena: Compartieron un encuentro inicial en un restaurante de la zona céntrica.
El traslado: Tras la cena, se dirigieron hacia el departamento del hombre para continuar la velada.
La sumisión: En el domicilio compartieron unos tragos, momento en que la víctima perdió por completo el conocimiento tras ingerir, presuntamente, una potente sustancia adulterada en su bebida.
El despertar: Al día siguiente, el hombre recobró la conciencia con severos síntomas de intoxicación, debiendo recibir asistencia médica inmediata y posterior internación. Antes de ser trasladado, constató el faltante de todas sus pertenencias de valor.
El error fatal de la agente de la PSA fue no percatarse de que el sistema de cámaras de seguridad del edificio registró cada uno de sus movimientos. Las filmaciones la muestran saliendo del lugar cerca de las 3:30 de la madrugada cargando bolsos, una mochila y una valija de la víctima.
Posteriormente, quedó registrada en la vereda esperando hasta las 4:00 de la mañana, momento en el que un vehículo pasó a buscarla.
Allanamiento en Ezeiza: Licencia psiquiátrica y un botín millonario
Con las pruebas fílmicas y el cruce de datos tecnológicos, la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N° 2 del Departamento Judicial de Quilmes ordenó un allanamiento de urgencia en una vivienda de la localidad de Ezeiza. Al momento de la irrupción policial, Lucía fue hallada dentro de su domicilio, donde se constató que permanecía bajo los beneficios de una licencia psiquiátrica de la fuerza. Tras ser identificada, quedó inmediatamente bajo arresto.
Durante el registro del inmueble, los efectivos bonaerenses lograron secuestrar un verdadero arsenal de elementos robados:
Cuatro teléfonos celulares de última generación.
Seis relojes masculinos de alta gama.
Perfumes importados.
Dos valijas que aún conservaban las etiquetas a nombre de otras víctimas.
Manojos de llaves, controles remotos de portones residenciales y las prendas de vestir femeninas utilizadas la noche del último golpe.