Todos los años pasa lo mismo.

Se prende fuego el cerro. Arde una semana. Se llena de humo el pueblo. Salen los bomberos, sale la gente con bidones de agua, se pierden hectáreas, animales, casas.

Y después: silencio.

Nadie dice por qué se prendió. Si fue un rayo, una chispa, un descuido o una mano. Llega la próxima temporada y volvemos a empezar, sin un solo dato. Capilla convive con el fuego como quien convive con el clima: algo que ocurre, sin explicación ni responsables, y frente a lo que solo queda rezar para que el viento sople para el otro lado.

Andrés Álvarez, vecino de Capilla del Monte, decidió que eso se tenía que terminar.
Presentó en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para crear un Comité Mixto de Investigación de Incendios: vecinos, bomberos, técnicos e instituciones en la misma mesa, con una sola tarea. Investigar cada foco y decir públicamente por qué se prendió.
Que al final de cada temporada el pueblo tenga un papel que diga qué pasó, dónde y por qué.

Después salió a la calle con unas planillas, una carpeta y una lapicera. En pocos días juntó 450 firmas.

"Lo que más me marcó no es el número, es la velocidad", cuenta. "Le explicás veinte segundos y te dicen 'dame la lapicera'. Saber por qué se prende fuego el cerro no es una idea política. Es una necesidad."

El lunes 31 hubo comisión. No hubo definición.

"Salí preocupado porque no se termina de tomar dimensión de lo que esto significa para la gente. Para todos los que miramos el cerro y no sabemos si el fuego va a llegar hasta casa. Esa angustia todavía no llegó a la mesa donde se discute."

"No hay un solo error. Entonces, ¿qué falta?"

Es la pregunta que más repite, y la repite porque nadie se la contesta. El proyecto fue revisado y no volvió con observaciones de fondo: está listo para pasar al recinto.

"Se puede aprobar tal como está. No tiene errores legales ni administrativos. Nadie me marcó un problema de fondo. Entonces me pregunto: ¿qué falta? Falta voluntad política. No falta nada más."

Sobre las demoras es igual de directo: "Entiendo que hay procedimientos, los respeto. Lo que no entiendo es que estemos discutiendo burocracia cuando lo que está en juego es muy grande. El fuego no espera un expediente. Cuando la catástrofe llega, ya es tarde. Y ahí no hay artículo que te salve."

Del pueblo y para el pueblo

El fundamento del proyecto es elemental: para apagar el fuego y, sobre todo, para prevenirlo, primero hay que conocer sus causas. Un municipio que no sabe si sus incendios se originan en un tendido eléctrico, en una quema de basura, en negligencia o en intencionalidad, no puede prevenir nada.

Por eso el comité es mixto, y ahí está la clave: la mitad de la mesa es el pueblo. Bomberos que estuvieron adentro del fuego, técnicos que saben leer un terreno quemado, vecinos que viven ahí todo el año.

"Es del pueblo y para el pueblo. No es del municipio, no es mío."

Mientras tanto el expediente sigue en comisión y estamos en la temporada de fuego.

"Me gustaría que dentro de un año estemos hablando de un informe, de datos, de cómo prevenimos. Y no otra vez del humo."