Córdoba. Una multitud de seguidores del Indio Solari se congregó ayer por la tarde en la intersección de los bulevares San Juan y la avenida Vélez Sársfield, en pleno centro de la capital cordobesa, para tributar un emotivo homenaje al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La convocatoria se replicó de forma espontánea tras conocerse la noticia del fallecimiento del artista.
Bajo la consigna "No es un adiós, es un hasta siempre. El Indio es eterno", los fanáticos se reunieron portando banderas, velas y remeras alusivas a la iconografía de la mítica banda de rock argentino. El punto de encuentro elegido posee una fuerte carga simbólica para la cultura musical local, ya que fue el escenario urbano inmediato al Estadio Chateau Carreras, donde Los Redondos ofrecieron su último concierto histórico el 4 de agosto de 2001.
Durante la jornada se desarrollaron cánticos masivos, arengas y el tradicional pogo ricotero al ritmo de los principales clásicos de la discografía de Solari y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. La fisonomía de la manifestación evidenció la vigencia del fenómeno, reuniendo a adultos mayores y padres junto a adolescentes que compartieron la herencia artística del cantante.
"Es una música que nos acompaña desde la infancia; mi papá siempre ponía sus temas en casa y esta pérdida nos golpea muy fuerte", expresó una de las jóvenes asistentes ante las cámaras de la televisión local. El homenaje ratificó el impacto sociocultural de la obra del artista, transformando el centro cordobés en un espacio de conmemoración colectiva.