La merluza a la romana es uno de esos platos tradicionales que nunca fallan. Su combinación de pescado tierno por dentro y rebozado dorado por fuera la convierte en una opción ideal tanto para el almuerzo como para la cena. Además, es una receta sencilla, rápida y rendidora, perfecta para resolver una comida rica sin complicaciones.

A continuación, te mostramos cómo hacer merluza a la romana paso a paso, con tips clave para que quede crocante y sabrosa.

ingredientes

  • 500 g de filetes de merluza (fresca o congelada)
  • 100 g de harina de trigo
  • 2 huevos
  • Aceite (de oliva o girasol) para freír
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra molida (opcional)
  • Rodajas de limón (opcional, para servir)

Paso a paso

1. preparar la merluza

Si usás merluza congelada, descongelala completamente y secala bien con papel de cocina. Este paso es clave para que el rebozado se adhiera correctamente.
Salpimentá los filetes a gusto.

2. armar el rebozado

Colocá la harina en un plato hondo.
En otro recipiente, batí los huevos hasta lograr una mezcla uniforme.

3. rebozar los filetes

Pasá cada filete primero por harina, cubriéndolo bien.
Retirá el exceso y luego sumergilo en el huevo batido.
Este doble paso es el secreto para lograr una capa crocante.

4. freír correctamente

Calentá abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto.
Cuando esté caliente (alrededor de 180 °C), incorporá los filetes sin amontonarlos.
Freí durante 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén bien dorados.
Retiralos y apoyalos sobre papel absorbente.

Consejos para que quede perfecta

  • Controlá la temperatura del aceite: si está muy caliente, se quema el exterior; si está frío, absorbe grasa.
  • Secá bien el pescado: evita que el rebozado se despegue.
  • No sobrecargues la sartén: freír en tandas mejora el resultado.
  • Serví con limón: unas gotas realzan muchísimo el sabor.
  • Acompañamientos ideales: puré, ensalada fresca o papas fritas.

Un clásico que nunca falla

La merluza a la romana es una receta simple pero con resultados espectaculares. Con pocos ingredientes y en pocos minutos, podés lograr un plato casero, sabroso y crocante que gusta a grandes y chicos.