El jefe de Gabinete presentó un patrimonio que se multiplicó por nueve en un año, justificado en ahorros «en negro» y ganancias con bitcoins. La oposición y sus propios compañeros de espacio cuestionan la falta de coherencia matemática. La Justicia acumula 11 denuncias en su contra.
Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Javier Milei, presentó este miércoles su declaración jurada patrimonial correspondiente a 2025 y declaró un patrimonio de $944,5 millones. La cifra es tan abultada que ni el propio funcionario pudo explicar cómo un contador público que trabajaba en el sector privado hasta 2019 llegó a esa suma sin haber vendido una sola propiedad. La paradoja es evidente: en 2024, cuando se desempeñaba como Secretario de Comunicación, Adorni declaraba apenas $107,9 millones de patrimonio y $85,5 millones en deudas.
En menos de un año, su patrimonio se multiplicó por casi nueve. Su justificación: ahorros en negro por medio millón de dólares y ganancias con bitcoins entre 2013 y 2018. «Ahorramos en negro, como todos los argentinos», afirmó con una naturalidad que contrasta con la realidad de millones de ciudadanos que pagan impuestos cada mes.
El problema de fondo es matemático. Adorni asegura que comenzó a operar con bitcoins en 2013 con una inversión de 200.000 dólares y obtuvo ganancias por 300.000 dólares. Pero en 2013, cada bitcoin cotizaba alrededor de 13 dólares. Para alcanzar esa ganancia, habría necesitado poseer casi 23.000 bitcoins. ¿Con qué dinero los compró si tres años después, en su declaración de 2016, apenas reportaba 24.000 dólares en ahorros? Las cuentas no cierran.
Mientras tanto, la interna libertaria se desgarra.
La diputada Marcela Pagano, ya fuera de La Libertad Avanza, lanzó acusaciones graves: «Adorni es el cajero de Karina Milei… Para reunirte con él tenías que poner plata», sostuvo, y además radicó una denuncia penal por supuesta extorsión a un contratista del country Indio Cuá. Patricia Bullrich, por su parte, anticipó su propia declaración jurada reportando un patrimonio de $257,2 millones, menos de un tercio de lo que declara Adorni.
La comparación es inevitable: una dirigente con décadas de trayectoria política declara menos que un funcionario que llegó al poder hace apenas tres años. El fiscal Gerardo Pollicita ya investiga las 11 denuncias acumuladas contra el jefe de Gabinete, en una causa que promete dar mucho que hablar.
Redacción Diario de Punilla